Preocúpate si tu Debida Diligencia no identifica “señales de alerta”

Preocúpate si tu Debida Diligencia no identifica “señales de alerta”

Cuando hablamos de debida diligencia, nos referimos a las actividades que realizan las compañías para verificar la idoneidad legal y reputacional de todas las contrapartes con las que establecen relaciones comerciales. Este proceso es crucial para la estabilidad y seguridad de las operaciones comerciales. Sin embargo, ¿qué sucede cuando tu debida diligencia no identifica ninguna señal de alerta?

En el marco de la Circular Básica Jurídica, Capítulo X, emitida por la Superintendencia de Sociedades (SAGRILAFT), una debida diligencia inadecuada puede exponer a las empresas a severas sanciones económicas y daños reputacionales. El incumplimiento de estas directrices puede tener consecuencias graves, subrayando la importancia de realizar una debida diligencia adecuada.

En RCTeam, hemos sostenido que la efectividad de una debida diligencia radica en su capacidad de identificar señales de alerta LA/FT/FPADM. Un sistema que no identifica ninguna señal de alerta puede no estar funcionando de manera adecuada, ya que en la información de las contrapartes existen diversas fuentes donde estas pueden ser detectadas. Es preocupante notar que la mayoría de los Sistemas SAGRILAFT presentan fuertes debilidades de cumplimiento normativo, especialmente en lo que respecta a la debida diligencia de sus contrapartes. Esta deficiencia no solo incrementa el riesgo de sanciones, sino que también pone en peligro la integridad y la confianza en las relaciones comerciales.

Entonces, ¿qué revisar y dónde buscar para no pasar por alto esas señales de alerta que debe identificar un buen Sistema de Gestión de Riesgo de LA/FT/FPADM?

Es crucial recordar que los documentos legales, como el Certificado de Existencia y Representación Legal, así como la información financiera de una contraparte, pueden contar la historia de esa entidad.

A continuación, compartimos algunas de las actividades que debemos considerar en un buen proceso de debida diligencia:

      • Cambios o reformas significativas: tener en cuenta los cambios en factores de riesgo principales como la jurisdicción y las actividades económicas.
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      • Situaciones de embargo o control: identificar si la contraparte está sujeta a embargos o control por parte de otras compañías.
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      • Cambios en la representación legal: evaluar los continuos cambios en sus representantes y validar su situación reputacional, así como el impacto de estos cambios en la reputación de la entidad.
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      • Cumplimiento legal: evaluar el nivel de cumplimiento de la persona jurídica frente a sus obligaciones legales.
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      • Tiempo de operación: analizar la trayectoria y el tiempo de operación frente a sus operaciones y activos.
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      • Aumentos significativos en activos o ingresos: examinar el aumento significativo en activos o ingresos y su relación con el sector, el tamaño de la compañía y su trayectoria.

Cabe anotar que estas son algunas señales de alerta; sin embargo, existen muchas otras que pueden ser detectadas en documentos solicitados en los procesos de vinculación de la contraparte.

Finalmente, con las señales de alerta, lo más importante es entender que estas funcionan solo como indicadores. Por lo que el criterio de quien analiza la información y su capacidad de evaluarla de manera integral es fundamental.

Por ello, cobra cada vez mayor relevancia la formación de un equipo con competencias y habilidades específicas que pueda agregar valor al análisis de la información. La Debida Diligencia no es solo un procedimiento, sino una práctica integral que protege y fortalece las operaciones comerciales, asegurando un entorno de negocios más seguro y transparente. Cumplir con las normativas establecidas no solo previene sanciones y daños reputacionales, sino que también refuerza la confianza y la solidez en las relaciones comerciales.

 

Harold Losada
Director Estratégico
gerencia@rcteam.co

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